Texto 1
Desde donde me hallaba solo acertaba
a ver algo menos de la
mitad de su semblante, de pómulo
muy marcado bajo un ojo alargado hacia la sien, que se ahondaba en profunda sombra bajo la voluntariosa arcada de la caja. El perfil
era un dibujo muy puro, desde la frente a la nariz; pero, inesperadamente, bajo los rasgos impasibles y orgullosos, la boca se hacía
espesa y sensual, alcanzando una mejía delgada,
en fuga hacia la oreja,
que acusaba en fuertes
valores el modelado de
aquel rostro enmarcado
por una pesada cabellera negra, recogida, aquí y allá,
por peinetas de celuloides. Era evidente que varias razas se encontraban mezcladas en esa mujer, india por el pelo y pómulos, mediterránea por la frente y la nariz, negra
por la sólida redondez de su hombro
y una peculiar anchura
de la cadera, que acababa de advertir al verla levantarse para poner el hato
de ropa y el paraguas de la rejilla de equipajes. Lo cierto es que esa viviente
suma de razas tenía
raza. Al ver sus sorprendentes
ojos sin matices de
negrura evocaba las figuras de ciertos frescos arcaicos, que tanto y tan bien miran, de frente y de costado, con un círculo de
tinta pintado en la sien.
Texto 2
Nena daconte se dio cuenta por primera vez de que el dedo estaba sangrando, cuando salieron de Madrid en una tarde que se había vuelto diáfana después
de la tormenta. Se sorprendió porque
había acompañado con el
saxofón a la esposa del embajador, a quien le gustaba cantar arias de ópera en italiano después de los almuerzos oficiales,
y apenas si noto la molestia en anular. Después, mientras le iba indicando a su
marido la ruta más corta
hacia la frontera, se chupaba
el dedo de un modo inconsciente cada vez que le sangraba, y solo cuando
llegaron a los pirineos se le ocurrió buscar una farmacia. Luego sucumbió a los sueños atrasados de los últimos días y
cuando despertó de
pronto con la impresión
de pesadilla de que le coche andaba
por el agua, no se acordó más durante un largo
rato del pañuelo amarado en el dedo.
Vio en el reloj iluminoso
del tablero que era más
de las tres, hizo sus cálculos mentales, y solo entonces comprendió que había seguido de largo
por burdeos, y también por angulema y
Poitiers, y estaban
pasando con el dique del Loira inundado por la creciente. El fulgor de la luna se filtraba atraves de la neblina, las siluetas de los castillos entre
los pinos parecía de
cuento de hadas. Nena daconte, que conocía la región de memoria, calculo que estaba ya a
unas tres horas de parís y Billy Sánchez continuaba impávido en el volante.
¿Cuántos sustantivos, adjetivos y verbos aparecen en texto 1?
38
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el texto #1 es descripción o narración; lo mismo se aplicará al texto #2
#1 DESCRIPCION
#2NARRACION
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